Esa descuidada acústica junto a las acertadas armonías vocales con las que comienza The Breeze, la maravilla que abre este disco, ya te avisan de por donde van a ir los tiros. Lo sé, añoro aquella música, aquellas melodías de penetrantes requiebros, y desenlaces inesperados, con rotundos estribillos, y poderosas armonías vocales, que irrumpieron a finales de los 60, cuando los coloristas excesos de la psicodelia comenzaron a evaporarse. Aquellos temas de tono nostálgico algo crepuscular, que discurrían a medio camino entre el pop, el rock, y el folk, y que aún mantenían inesperados y audaces matices, tan propios de las atmosferas psicodélicas que comenzaban a decaer por aquellos días . Sí, todavía devoro con emoción el viejo Abbey Road de los Beatles, el Surf’s up de los Beach Boys, el Magic Christian Music de Badfinger, el All Things Must Pass de George Harrison, y el Something/Anything de Todd Rundgren, y aún disfruto como un poseso cuando me encuentro con un disco que recoge todas esas influencias, y las explosiona en un sincero y rotundo ejercicio de orfebrería pop, no carente de intensidad y repleto de sugerentes recovecos sonoros que amplifican su efectividad sonora.
Y Fate, es ante todo eso. Un enorme monumento a aquel embriagador sonido de hace 40 años, ejecutado con una exquisita lucidez por esta panda de músicos americanos, un tanto desaliñados, que responden al nombre de Dr. Dog. Quinto disco en su discografía y tercero al que me rindo sin remisión, tras el excelente Takers & Leavers del 2006, del que ya hablamos por aquí, y el fabuloso We all belong del pasado 2007, del que todavía no sé porque no llegamos a comentar nada por estos lares (cuestión de tiempo supongo), y que marca el camino por donde se desarrolla este fantástico Fate, que no me canso de escuchar desde el pasado verano.
Fate es un disco sin desperdicio, que desarrolla su tremendo poderío melódico a lo largo de perfectos medios tiempos, que se avivan y atemperan sin previo aviso. Once temas directos, sin excesos ornamentales, donde guitarras, teclados, bajo y batería marcan las pautas, con puntuales y acertados arreglos de cuerda y viento, junto a unas cuidadas armonías vocales. Y aunque suenan americanos tienen un cierto regusto británico.
The breeze lo abre, ¡y de que manera! no te pierdas el vídeo de arriba), delicada y sinuosa con una irresistible melodía, mucha elegancia y grandes armonías vocales. Hang on es más dura, más desgarrada y abrupta, con ciertos tintes psicodélicos, pero igualmente irresistible. Army of Ancients se desenvuelve perezosa en un bello halo de dramatismo arropado por vientos y cuerdas. The rabbit, the bat and the reindeer, podría ser quizás ese single redondo de pop juguetón y estribillo irresistible que no dejarás de tatarear. From es posiblemente el tema más “beatle” del disco, una balada de sorprendentes melodías vocales atravesada por una elástica guitarra. Y para acabar The Beach y My friends los temas más guitarreros y rockeros del disco, necesarios para llegar al final con un subidón de adrenalina después de tanta melodía sublime.
Un disco casi perfecto que podéis escuchar en le My Space de Dr. Dog o en su página web.

16 dic 2008 | 02:01 AM
Gran descubrimiento este. No sabía de su ausencia, pero su sonido apunta maneras. Escucharé el disco entero a ver qué tal.
21 dic 2008 | 11:02 PM
Me rindo ante este pedazo de disco que me has hecho descubrir. Todo un pecado no haberlo escuchado antes. Buenísimo de principio a fin, lleno de sensibilidad melódica y un respeto a los clásicos que no es óbice sin embargo para una originalidad de primera categoría. Lo que no entiendo es por qué en algunos sitios dicen que es un disco de "roots" (¿¿¿????) y que se parecen a "Wilco" (como no sea a los del Summerteeth...). ¿Tan poco cool es decir que esto es puro pop? (también me ha recordado un poquito al último disco de Girls in Hawaii, "Plan Your Escape", pero afortunadamente sin esas dudosas tendencias indies).
No voy a tardar en escuchar el resto de discos de este grupazo. Por momentos me ha sonado a los Beatles del White Album, Abbey Road o Let It Be (efectivamente, esa aftmósfera de 60's crepusculares que de manera tan acertada has descrito al principio, y que tan infravalorada está), pero también, y mucho, al Lennon en solitario del Plastic Ono Band (especialmente esa maravilla que es "Army of Ancients"), y muchas de las guitarras suenan totalmente al McCartney más rockero de sus discos con los Wings (sobre todo el sonido del disco "Band On The Run" y concretamente de canciones como "Let Me Roll It").
Increíble descubrimiento, muchas gracias Mr. Pleasant!
22 dic 2008 | 11:20 PM
Mr Glasshead me alegro de verte de vuelta . Coincido un 100% en tus comentarios sobre el disco, que intuia que te podía gustar. No dejes de escuchar el resto de los discos de Dr. Dog que son tan buenos o más que éste y empezaon con su sonido más arcaico gracias a que utilizaban una mesas de 24 pistas.
Y aunque como bien dices hoy en día parece no ser muy cool decirlo: SI, ESTO ES PURO POP
Saludos !
26 dic 2008 | 06:53 PM
Es un disco muy bueno, de lo mejor del año también para mi, y sin embargo por ponerle un pero mantiene un tono bucólico todo el tiempo que le arrebata matiz: Ganaria con una o dos explosiones de nervio.